Latin quote of the day

viernes, 31 de enero de 2014

Tomillo cascada 2013

Hola amigos.

Hoy toca de nuevo "TOMILLOS ACEITUNEROS".

Me he empeñado en  que os gusten y no voy a parar hasta conseguirlo, je, je.

Los que me siguen por Facebook ya lo conocen, pero no había contado su historia.

Para que os hagáis una idea de su entorno natural de crecimiento os muestro esta imagen. En ella podéis  ver a  mi buen amigo Sergio Puerta recolectando uno para su colección, el fin de semana pasado:


Me he propuesto recuperar 3-4 por año para tener material que trabajar en diferentes etapas y para no abusar, aunque es una especie muy común y que no corre peligro. Recomiendo ir adaptándose poco a poco a la especie, y es lo que yo estoy haciendo. Hay muchísimos en este tomillar, pero verdaderamente buenos e interesantes solo unos pocos, que hay que rebuscar bien.

Cogimos 3 cada uno, pero muy buenos ejemplares. Sergio os muestra uno de los suyos antes de prepararlo para meterlo en la maceta de cultivo:


Ya limpio y tras una poda ligera, antes de refinar y terminar de elegir las ramas:



Este me gustó especialmente:

De la cosecha del año pasado es este que os muestro, un gran ejemplar que presentaba una larga raíz pivotante y muy pocas raíces secundarias:





Por ese motivo, no quise arriesgar, y mantuve toda la raíz pivotante sin podar, busqué una maceta grande donde colocarlo, y sujeté la raíz, doblándola, con alambres. El substrato que utilicé estaba constituido por akadama, kiriuzuna y fujizuna a partes iguales, muy drenante y ligeramente ácido.



Y aquí lo tenéis recién plantado. Muchas ramas para tan poca raíz, no?


Como os comenté en entradas anteriores, es importante realizarle una poda fuerte para que no se deshidraten, así que lo dejé en las guías:



En este caso utilicé un poco de alambre de 2,5 mm para colocar todas las ramas en una disposición apropiada y que recibieran bien la luz, y además, para evitar que se moviera demasiado con el viento y sufrieran las raíces.


Se descolgaba demasiado, así que con ayuda de un taco de madera levanté un poco el nacimiento del tronco.


Tras este primer trabajo hay que dejarlo que enraice durante 6-7 meses, y en el mes de julio podemos dedicarnos a limpiar la madera con ayuda de cepillos metálicos, y la vena viva, con ayuda de cepillo de nylon:

Y llegamos a este mes de enero que ya está acabando. Los tomillos en el campo, con las ultimas lluvias, comienzan a vegetar, y los que tengo enmacetados también. Es el momento que yo elijo para trasplantar, aunque con lo cambiante que tenemos el tiempo, lo protejo unas semanas en el porche, que tengo acristalado.

Recientemente había adquirido esta kurama de María José González, que aunque grande, me serviría para seguir con la formación del tomillo, y de paso, para tener una imagen más interesante del árbol en formación. Como podéis comprobar, sigo usando un palillo de madera para mantener la posición deseada en el tronco, aunque casi no hacía falta, pero siempre se moverá menos así.


La kurama me permite también girar ligeramente el frente y jugar con la imagen final. Me gusta más que la rama baja se vea más voluminosa, y este ligero cambio ayuda a este propósito:



Muchas de las ramas originales que se podaron se dejaron largas para formar jines. Me gusta mucho ver esas ramas secas que dan una imagen más dramática del conjunto.  La masa de verde más frondosa es la apical, lo que suele ocurrir con las cascadas, así que os recomiendo podar más en la parte superior y dejar que se alarguen más las ramas bajas, hasta que se compense la diferencia de fuerza.


Por la parte trasera también es interesante:



Y en general, como siempre, las ramas deben ir ligeramente hacia el frente si las miramos desde un lateral:


Y para terminar, unas imágenes de detalle sin que la mesa de Rosendo Martínez os distraiga, je, je.



Y eso es todo de momento, espero que el gusanillo de los tomillos os este carcomiendo por dentro y os animéis con esta típica especie mediterránea. Tenemos infinidad de especies de tomillo en nuestra geografía y es un material muy agradecido si se aprende a trabajarlo.

Un saludo.

Juan Antonio Pérez.

lunes, 27 de enero de 2014

Tomillo semicascada 2013

Hola amigos.

Aquí por el sur seguimos en temporada de tomillos, je, je.

Hoy os muestro la evolución de uno cosecha de enero de 2013.

Muchos me preguntan que si salen con muchas raíces, y como muestra os pongo estas dos imágenes:



Casi siempre presentan una o dos raíces pivotantes muy fuertes que los sujetan al suelo, y que presentan pocas raíces secundarias. Solemos cortar la pivotante y quedarnos con el mayor número de raíces secundarias, claro. En la zona donde vivo crecen en suelo arenoso o de roca arenisca muy degradada, por lo que deben sujetarse bien con ellas.

En un primer momento dejamos unos 15 o 20 cm de raíz pivotante que nos ayudará a sujetar bien la planta a la maceta, y de ella el tomillo emitirá una buena maraña de raíces muy finas. En su ambiente, estas raíces finas y muy superficiales aprovechan los nutrientes que existen del mantillo que forman las propias hojas que los tomillos van perdiendo. Estas hojas forman humus que se degradará e irá enriqueciendo de materia orgánica al horizonte A, el más superficial, del suelo. Además ayuda a mantener la humedad en un suelo muy drenante como lo es el suelo arenoso.

Recomiendo poner una buena capa de akadama y volcánica como drenaje, de grano grueso, y después una mezcla a 1/3 de akadama, kiriu y volcánica de grano medio. En la superficie, una capa del mismo sustrato, pero de grano fino, para retener la humedad mejor y favorecer el enraizamiento.



Como es lógico, si se extraen con tan pocas raíces, no podemos dejar mucha ramificación y tendremos que podar en proporción. Yo elimino casi el 70-80 % de las ramas. Aunque no tienen muchas hojas en ésta época, porque están despertando, si dejamos muchas corremos el riesgo de que se deshidraten y los perdamos. Además, se van en un santiamén. Aquí os pongo un ejemplo de poda. Buscamos la zona más baja de la rama que tenga brotes y cortamos dejando unos pocos. De esta manera también acortamos las ramas, que se alargan mucho en el campo.


La poda la podemos realizar antes, pensando en un futuro diseño, o después, dejando la elección del ángulo de plantado correcto para más tarde. En este caso podé después de plantar, conforme pensaba en el futuro diseño e iba ajustando ramas con ayuda de tensores. No recomiendo alambrar mucho, solo las ramas más gruesas, ya que se suele dañar la corteza y podemos perderlas, y eso si, las torsiones casi no las podemos hacer, porque quiebran con facilidad, están muy lignificadas. Se trabajan más bien con tijeras.

Aquí tenéis al ejemplar antes de comenzar la poda, con el frente casi decidido. Es fácil, se busca el movimiento más interesante del tronco.


La zona trasera:


Las ramas de la derecha podadas y bajadas con tensores. Ahora se dejan de más, no sea que nos quedemos sin algunas de las interesantes y tengamos que rehacer el diseño. Algunas las podaremos del todo o en parte más adelante, cuando la planta se establezca, y otras las convertiremos en jines. Por ahora está bien. Se nota la antigüedad de la planta por los líquenes que presenta adheridos a las ramas.

Y una imagen de la poda y ajuste de ramas. Este tomillo era un poco más complicado, había que ir dándole tiempo para pensar que hacer con él, mirarlo mucho y decidir, así que de momento me limité a ir juntando ramas y a prepararlo para el futuro.


Tras seis meses de cultivo, el tomillo muestra que se ha establecido bien. Como veis en la imagen, ya no presenta tantas ramas, algunas fueron eliminadas, como las de la derecha. Esas ramas podadas harán aparecer a lo largo del tronco zonas de shari cuando se sequen y las limpiemos. Ahora tocaba seguir avanzando en el diseño e ir compactando masas a base de podar. En esta época, si los dejamos, florecen, pero no nos interesa de momento. Este muestra algunas ramas ya podadas y otras con los capítulos florales hinchados al final de los brotes. Las hojas más antiguas e inferiores amarillean y comienzan a desprenderse, es normal.


El problema de este tomillo en particular eran algunas ramas excesivamente largas. Opté por podar algunas y convertirlas en jines y dejar solo una que fui ajustando y torsionando poco a poco para acortarla. Aquí lo podéis ver peladito tras los trabajos de poda, limpieza de corteza y madera muerta:


Otra sesión de pinzado de brotes para ir compactando a principios de septiembre, tras el parón de agosto:


Un pequeño cambio de ángulo de plantado sitúa a las masas de verde en disposición triangular, y acerca un poco más la idea que se tenía en mente al diseño final:


Y llegamos a este mes de enero, un año después de su recolección. Una nueva sesión de limpieza de madera, cepillo de nylon suave y polisulfuro de cal, eliminación de tensores que ya han cumplido su misión y pensar en el ángulo definitivo de plantado. La idea de una semicascada fue surgiendo de manera progresiva en mi cabeza conforme avanzaba en los trabajos de formación, y el inclinar un poco el ángulo de plantado para enfatizar la caída hacia la izquierda me terminó de decidir. Busqué una maceta apropiada, en color azul intenso, y a trasplantar. 


Hay que ser cuidadoso si trasplantamos al añode su recolección. Es una prueba que estoy haciendo con esta cosecha del 2013, tratarlo como trato a los romeros, con trasplantes anuales. Al sacarlo de la maceta de cultivo encontramos una maraña de raicillas finas que se envuelven en la base y por las paredes de la maceta, la zona que recibe más abono. Las cortamos cuidadosamente, procurando no deshacer el cepellón, y eliminamos un poco más de la primitiva raíz pivotante. Es un trasplante poco estresante para el tomillo, y de momento, una semana después, no se ha resentido. 

Un pequeño ajuste de la rama retorcida que hace de ápice, y una sujeción con ayuda de un jin de la base de la misma rama, acercan más aún la copa a la rama principal. No me disgusta como ha quedado:


Desde el lateral izquierdo podemos ver el bucle que he formado con la rama apical para colocarlo en su posición, todo con ayuda de tensores de alambre. Aún hay que ir trabajando en la densificación del ápice de la  rama en cascada, pero todo se andará.


Una vista de la parte de atrás. Hay que solucionar el adelgazamiento de la base con ayuda del musgo, ya lo he plantado, pero no tengo foto.

El lateral derecho, y la posición adelantada de las masas de verde.


El frente. Más adelante valoraré si eliminar o dejar la dos subramas mas bajas. Puedo mantenerlas y subirlas un poco, lo que haría una rama principal más ancha. Pero eso más adelante, ahora a que se recupere del trasplante. Como tenemos el tiempo variable, no lo he puesto en su banco de cultivo, y lo tengo protegido en el porche acristalado. La temperatura más beniga en esta situación ayudará al enraizamiento.

Seguiré mostrándoos su evolución, si sigue en mis manos, claro.


Un saludo,

Juan Antonio Pérez.

lunes, 20 de enero de 2014

Trasplante de otro tomillo aceitunero regalo de Rosendo Martínez

Hola amigos.

Enero es por aquí en el sur, tiempo de tomillos. En estas fechas recuperamos algunos y yo aprovecho también para trasplantar. El ejemplar que protagoniza hoy esta entrada es un regalo de mi amigo Rosendo Martínez, también autor de la mesa en la que os lo presento al final. El lo había recuperado el año anterior, si no me equivoco, y como siempre que recibo un regalo, no paro de darle vueltas desde que lo tengo en casa.

No le hice fotografía del antes, pero si de como estaba la corteza y la madera muerta cuando lo recibí. Aquí lo tenéis tras podar y limpiar la madera muerta, aplicar polisulfuro de cal y ajustar con un poco de alambre la posición de algunas ramas, en diciembre de 2012. En un primer momento pensé en un estilo azotado por el viento, pero posteriormente lo he ido cambiando hasta que se ha convertido en una cascada.



Me gusta limpiarle la corteza viva a las aromáticas cuando las recupero, pero Rosendo no la había tocado. El motivo es eliminar cualquier plaga oculta bajo la corteza y delimitar bien las venas vivas de la madera muerta. Los tomillos, al recuperarlos, pueden presentar antiguas ramas secas, y las venas que las alimentan se van blanqueando poco a poco de manera natural, pero en los recovecos y entre las estrías naturales de la madera quedan restos de corteza, que hay que quitar si queremos mostrar toda la textura natural de esta especie.



Es un proceso muy entretenido, pero da gusto ver el resultado. Aquí tenéis algunas imágenes de detalle del trabajo:




También cepillo un poco la corteza, pero hay que tener cuidado de utilizar un cepillo de nylon suave para no hacer heridas, aunque si son poco importantes, no producen graves daños y la corteza se recupera bien.


Lo dejé crecer libremente 7 meses, compactando algunas ramas con tensores y en diciembre de 2013 me recompensó con una magnífica floración. No hay que dejar que forme las semillas si no queremos debilitarlo, así que tras disfrutar unos días de su magnífico aspecto, a podar para seguir formando la estructura. Os muestro imágenes desde varios ángulos del antes y después de la poda:







La rama que tocaba el sustrato había enraizado, y corté esas raíces, pensando que no afectarían, pero la consecuencia fue secar un par de ramas de la parte baja. Por ese motivo, la rama que en la primera imagen estaba en el ápice, fue recolocada como rama mas baja. Era muy fina, flexible y fácilmente manipulable. Aún le falta crecer bastante para continuar la linea marcada en ángulo oblicuo por las ramas superiores, pero todo se andará. 

Y llegamos a este mes de enero. Tras una nueva limpieza y tratamiento con polisulfuro, busqué una maceta que le fuese bien. Tengo una duranta, el Olifante, al que llevaba tiempo queriendo cambiar el diseño, así que tras una buena poda y un trasplante, su tiesto ha quedado disponible para usarlo con este tomillo. Es una maceta muy original de María José González, y me gusta por las proporciones y el color, así que esta tarde lo he sacado de la maceta de cultivo, le he reducido mucho el cepellón, que estaba muy compacto, y he conseguido ponerlo en ella. No tengo claro si poner el frente con el "roto" de la maceta hacia la izquierda o hacia el frente, pero de momento hay que seguir con su cultivo, ya habrá tiempo para decidirse.


Más movimiento de las ramas desde esta vista:


Este tomillo me gusta además desde otros frentes, pero desde luego, los dos primeros son los más destacados.





Y con una vista general con la mesa de Rosendo:



Y eso es todo, tengo otros dos que mostraros, pero será más adelante.

Un saludo.

Juan Antonio Pérez.

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